El comportamiento del mercado a principios de 2026 muestra una desaceleración clara en la actividad de los tenedores a largo plazo en comparación con el gasto intenso observado en la segunda mitad de 2025. La toma de beneficios ha disminuido hasta niveles típicamente asociados con fases de mercado bajista profundas.

Este cambio apunta a una mayor incertidumbre y una mentalidad más defensiva entre los inversores. Históricamente, este tipo de entorno suele aparecer durante pausas dentro de un ciclo alcista más amplio, aunque también puede representar la etapa inicial de una caída de mercado más profunda cuando la confianza disminuye temporalmente.