El mercado castiga regularmente no por un error en la dirección, sino por un error en el tiempo y en el tamaño.
Se puede entender correctamente lo que está sucediendo y, sin embargo, encontrarse en una situación donde la presión del precio destruye el cálculo más rápido de lo que puede materializarse.
Una idea correcta rara vez se realiza al ritmo que es cómodo para el participante privado.
Entre la idea y cómo el mercado redistribuye la liquidez, siempre hay una brecha.
En esta brecha se acumula presión que no está relacionada con la calidad de la idea misma.
El problema es que la idea no toma en cuenta las obligaciones.
El participante debe mantener el margen, pagar comisiones, soportar caídas.
El mercado - no.
Él puede moverse en contra de la lógica durante semanas y meses, sin experimentar costos.
A veces el precio permanece mucho tiempo en una zona donde la idea parece cada vez más convincente.
Pero es en este momento cuando la carga sobre la solvencia se vuelve máxima.
¿Qué es lo que el mercado está verificando aquí: el modelo o la resiliencia de capital?

Retiro
Incluso una idea correcta no protege el depósito.
Sobrevive no quien tenía razón lógica, sino quien mantuvo su solvencia durante la presión.