Piensa en las criptomonedas como poseer dinero digital que vive en público.

Todos pueden verlo.

Nadie puede revertir los errores.

Y el internet está lleno de personas cuyo trabajo a tiempo completo es separarte de él.

Regla uno: si algo es gratis, urgente o "solo necesita una firma", probablemente sea un fraude.

Las verdaderas oportunidades no te persiguen en mensajes privados como un ex desesperado.

Regla dos: tu frase semilla no es material para el soporte al cliente.

Ni para los moderadores de Discord.

Ni para la "verificación de billetera".

Ni para capturas de pantalla.

Si alguien te la pide, no te están ayudando a recuperar fondos, están recuperando tus fondos... hacia su billetera.

Regla tres: separa tus billeteras.

Una billetera para guardar.

Una billetera para hacer clic.

Nunca mezcles la curiosidad con tus ahorros. Es así como nacen las historias de terror.

Regla cuatro: desacelera.

La mayoría de los hackeos ocurren cuando la gente se apresura.

La urgencia es el arma favorita de los estafadores.

Si sientes presión, detente. La cadena de bloques aún estará allí en diez minutos.

Regla cinco: verifica todo.

Los enlaces falsos parecen reales. Las cuentas falsas parecen verificadas. Los sitios web falsos se ven idénticos.

Los estafadores no rompen las criptomonedas. Exploran los atajos humanos.

Lección final:

En cripto, tú eres el banco, el equipo de seguridad y el departamento de cumplimiento.

Si eso suena aburrido, perfecto.

El aburrimiento es cómo te mantienes rico.