$BTC acaba de reclamar 94.000 dólares tras pasar semanas consolidándose por debajo de las zonas anteriores de distribución. Lo que más me llamó la atención no fue la ruptura en sí, sino el comportamiento en la cadena de bloques que precedió a esta.
Las direcciones de ballenas acumularon más de 23.000 millones de dólares en las últimas semanas, mientras que la presión de venta de los tenedores a corto plazo disminuyó significativamente. Esto sugiere un cambio de manos débiles a compradores con mayor convicción.
La perspectiva macroeconómica añade combustible: la depreciación del dólar se acelera bajo la dirección de la política de Trump, la independencia de la Fed está bajo ataque y hay especulación seria de que Estados Unidos podría comenzar a comprar activamente Bitcoin para un reservorio estratégico antes de las elecciones intermedias.
Los analistas señalan que 95.000 dólares será la próxima prueba de resistencia, pero por debajo de los 90.000 dólares de soporte, la estructura se desmorona rápidamente. Esta vez, la subida parece menos impulsada por noticias y más por flujo de mercado.
