El mayor riesgo en los contratos inteligentes no es el código, sino los datos.
WINkLink aborda este problema descentralizando la verificación de datos, asegurando que ninguna fuente única pueda comprometer la información que alimenta las aplicaciones basadas en TRON. Múltiples nodos validan las entradas antes de que lleguen a la cadena de bloques, lo que refuerza tanto la seguridad como la precisión.
Este modelo protege a los usuarios frente a fuentes defectuosas, manipulación y puntos únicos de fallo, problemas que históricamente han causado grandes pérdidas en los ecosistemas DeFi.
Los datos seguros crean aplicaciones seguras.
