#dusk $DUSK @Dusk

La gestión de confianza cero ha tocado el punto crítico de RWA, bloqueando directamente dos grandes riesgos: la fuga de los custodios y la exposición de información sensible. Con la criptografía asegurando la seguridad del custodia, los datos pueden lograr "lo que debe verse, verse, y lo que no debe verse, no tocarse". Justamente porque esta lógica funcionó, se pudo conseguir un proyecto de tokenización de valores de 300 millones de euros; lo que las instituciones tradicionales buscan no es un PPT, sino algo que pueda soportar la revisión regulatoria.

El token DUSK tampoco juega en vano, no se trata de una moneda del aire basada en especulación; la emisión de activos, la votación de gobernanza y el staking de nodos deben utilizarlo. Hay muchas escenas de necesidad real, y el valor tiene que estar respaldado. Lo más valioso es que la conformidad no es solo un eslogan; colaborando con NPEX, presentan licencias como MTF a la vista, atreviéndose a permitir auditorías reguladoras y a ser responsables con los fondos institucionales. Este tipo de proyectos, que se enfocan en la tecnología y se empeñan en las escenas, realmente merecen la etiqueta de "nivel institucional"; en la pista de RWA, son verdaderamente raros.