Recientemente, el mundo entero ha estado mirando fijamente la tabla de reducción de tipos de interés del FED, esperando que esa pequeña liquidez salga a salvar el mercado. Pero una verdad cruda es que la reducción de tipos y la inyección de liquidez nunca crean crecimiento económico en esencia.

I. El fundamento económico es la cantidad de trabajo, no la cantidad de dinero

El cimiento del desarrollo económico de un país es la verdadera cantidad de trabajo realizada por millones de personas comunes (lo que se llama "bestias de carga").

El dinero es el combustible, la economía es el motor. Reducir los tipos solo baja el precio del combustible. Si el motor está funcionando, reducir los tipos realmente puede hacer que gire más rápido; pero si los pistones del motor están oxidados, las tuberías de combustible están obstruidas, echar más combustible en el tanque solo hará que se derrame por todas partes, sin ningún sentido.

II. El molino desaparecido: los costos regulatorios matan las oportunidades

¿Por qué ahora las "bestias de carga" no tienen dónde moler? No es porque falte dinero, sino porque la resistencia al moler es tan grande que ahoga.

Las restricciones a la libertad de expresión impiden que la información circule libremente, ahogando las chispas de innovación;

El bloqueo de transferencias hace que las transacciones sean temerosas, socavando la confianza comercial;

Las preguntas al retirar dinero hacen que la propiedad privada pierda su dignidad, destruyendo el impulso para acumular.

Cuando decir una frase, hacer una transferencia o retirar dinero requiere múltiples revisiones y pruebas de inocencia, el costo institucional de transacción supera con creces el beneficio de producción. El resultado es: nadie quiere ofrecer un molino, y nadie se atreve a moler.

III. El ciclo extracorpóreo de la finanza y la pérdida crónica del sector real

Cuando la economía real se oxida por una regulación excesiva, el dinero liberado no fluye hacia fábricas ni campos, sino que realiza un ciclo extracorpóreo en productos financieros derivados.

El dinero da vueltas frenéticas en bolsa, mercados de bonos y criptomonedas, creando una ilusión de prosperidad;

Mientras tanto, las "bestias de carga" del sector real aún no encuentran trabajo, porque esos fondos nunca llegan al motor.

La verdadera solución no es reducir los tipos, sino liberar. Solo al relajar la regulación, proteger la propiedad y respetar la confianza, permitiendo que una persona pueda hablar libremente, transferir con seguridad y mantener sus activos sin miedo, los molinos desaparecidos volverán a aparecer, y el motor económico volverá a rugir.