La situación con el yen japonés JPY en 2026 parece paradójica: mientras el mundo entero lucha contra la inflación, Japón intenta salvar su moneda del derrumbe libre.

1. La brecha en las tasas de interés

Este es el principal dolor de cabeza para los inversores. Aunque el Banco de Japón finalmente ha comenzado a subir las tasas por primera vez en una década, aún siguen siendo míseras en comparación con Estados Unidos.

▫️Mientras en Estados Unidos se pueden ganar del 4 al 5% en bonos, en Japón solo se obtienen del 1 al 2%, lo que hace que grandes cantidades de capital escapen del yen hacia el dólar. Este es el clásico arbitraje de carry, que está matando la moneda japonesa.

2. Factor político: Comercio Takaichi

En el mercado ha surgido un nuevo término: el comercio Takaichi. Los inversores temen que el gobierno de Sanae Takaichi continúe con la política de enormes gastos públicos; el presupuesto para 2026 ha alcanzado un récord de más de 785 mil millones de dólares.

▫️El mercado lo interpreta así: Japón seguirá imprimiendo dinero y aumentando su deuda. Como resultado, la tasa del yen ha caído a mínimos en los últimos 1,5 años, cerca de 159 JPY por 1 dólar.

3. La trampa energética

Japón compra casi todo su combustible en el extranjero, pagando en dólares. Cuando los precios del petróleo y el gas permanecen altos, Japón se ve obligado a vender aún más yenes para comprar la energía necesaria. Esto crea un círculo vicioso:

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