Los asesores financieros están avanzando más allá de la exposición limitada a criptomonedas y la están tratando como una asignación de cartera estructurada. Los datos de encuestas de Bitwise y VettaFi muestran que casi la mitad de los asesores con exposición a criptomonedas ahora asignan entre un 2% y un 5%, mientras que un 17% asignan más del 5%, lo que indica un cambio respecto al enfoque tradicional de un 1% "prueba inicial".
Este cambio está siendo reforzado por instituciones importantes como Fidelity, Morgan Stanley y Bank of America, que ahora publican directrices explícitas de asignación que presentan las criptomonedas como una clase de activos con gestión de riesgos en lugar de mera especulación. Los modelos de estas empresas sugieren que asignaciones modestas pueden mejorar los resultados de la cartera manteniendo el riesgo de pérdida bajo control.
Una infraestructura mejorada, un acceso más amplio a través de ETFs y custodios, y una creciente convicción personal entre los asesores están acelerando la adopción. Juntos, estos factores indican que las criptomonedas están entrando en una nueva fase: pasando de una exposición experimental a un segmento definido y con niveles de riesgo dentro de las carteras institucionales y de asesoramiento.

