En 2025, los estafas y fraudes relacionados con criptomonedas provocaron pérdidas de hasta 17 mil millones de dólares, según el último informe de Chainalysis. Los criminales recurrieron cada vez más a tácticas de impersonación y herramientas impulsadas por inteligencia artificial, alejándose de esquemas amplios y de bajo valor hacia ataques de ingeniería social más dirigidos y altamente rentables. Estas estafas suelen implicar representantes falsos de intercambios, notificaciones gubernamentales o personas de confianza, hechas más convincentes por deepfakes y automatización.

Chainalysis descubrió que las estafas por impersonación crecieron rápidamente año tras año, con los tamaños promedio de los pagos aumentando a medida que los atacantes se enfocaron en menos víctimas, pero más ricas. Las estafas impulsadas por inteligencia artificial fueron significativamente más rentables que los métodos tradicionales, lo que destaca cómo la tecnología avanzada está transformando el crimen en criptomonedas. Aunque los hackeos y explotaciones siguen siendo una amenaza, el informe muestra que las mayores pérdidas provienen ahora de la manipulación de la confianza humana, más que de debilidades técnicas en billeteras o contratos inteligentes.