Estoy mirando a Walrus (WAL) como uno de esos proyectos que construyen silenciosamente algo importante en lugar de perseguir ruido. Están creando una capa descentralizada de almacenamiento y privacidad en la cadena de bloques Sui, y la idea parece muy sólida. En lugar de almacenar datos en un solo lugar, Walrus divide archivos grandes en partes y los distribuye a través de una red descentralizada. Incluso si algunas partes desaparecen, los datos aún se pueden recuperar.
Lo están haciendo con codificación de eliminación y almacenamiento de blobs, lo que hace que el manejo de archivos grandes sea más económico y confiable. WAL es la moneda que conecta todo: los usuarios interactúan con el sistema, hacen apuestas y participan en la gobernanza a través de ella.
Lo que más me llama la atención es el propósito. No solo están protegiendo transacciones, sino que están protegiendo los datos mismos. Walrus está diseñado para personas y aplicaciones que desean privacidad, resistencia a la censura y control sin depender de proveedores de nube tradicionales. Esa es una base sólida.


