El futuro no se trata de tener razón. Se trata de mantenerse con vida lo suficiente como para que la ventaja funcione.

El riesgo va primero. Siempre.

Si una operación puede dañar seriamente tu cuenta, ya estás equivocado. Mantén el riesgo bajo. El futuro castiga rápido el ego.

El apalancamiento no es tu ventaja.

Un alto apalancamiento no aumenta la habilidad, solo acelera los errores. Si una oportunidad es buena, 2x–3x es más que suficiente.

Opera solo ideas claras.

Sin operaciones por aburrimiento.

Sin operaciones por venganza.

Si el precio aún no ha alcanzado tu nivel, esperas. Ir tras el precio es cómo se vacía una cuenta.

Los stops son ineludibles.

Sin stop significa que estás adivinando.

Tu stop define cuándo tu idea está equivocada, no dónde sientes menos dolor.

El ratio R:R decide todo.

Si la operación no puede devolver al menos 2R, no vale la pena hacerla. Matemáticas simples, supervivencia a largo plazo.

Menos operaciones. Operaciones mejores.

La mayor parte del daño viene del sobre-trading, no del análisis deficiente. Una buena oportunidad vale más que cinco promedio.

El futuro recompensa la disciplina, no la emoción.

Protege el capital primero. Todo lo demás viene después.

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