¡Sorpresa! La historia de sangre y lágrimas de un veterano del mundo de las criptomonedas: así puedes operar sin que el mercado te trague vivo.
Tras años de experiencia en el mundo de las criptomonedas, también estuve a punto de ser eliminado por el mercado. Mi cuenta cayó drásticamente desde su punto máximo, más que una reducción a la mitad, y durante ese tiempo el insomnio se convirtió en mi compañero habitual; despertaba en medio de la noche solo para mirar el gráfico.
Más tarde me di cuenta de que el problema no era que no trabajara lo suficiente, sino que mi forma de operar era completamente contraria a la naturaleza humana.
La mayoría de los inversores minoristas caen en esto: cuando el precio baja, se aferran con fuerza, soñando con recuperar sus pérdidas; cuando sube un poco, se asustan y venden, temiendo que las ganancias se escapen. Pero el mercado nunca sigue tu guion.
La verdadera clave para sobrevivir: cuando el mercado está a tu favor, agárralo con fuerza; cuando la tendencia se vuelve negativa, reconoce la derrota rápidamente.
Deja que las ganancias corran libremente, y encierra las pérdidas en una "jaula de hierro". No es para volverse rico de inmediato, sino para no ser eliminado por el mercado.
También hay un "código de riqueza" gravemente subestimado: el volumen. El volumen es el "latido" del mercado.
Las criptomonedas que suben lentamente con volumen decreciente a menudo tienen grandes sorpresas por venir; si el volumen disminuye tras romper un nivel clave y se estanca, podría ser una segunda oportunidad de entrada; si el volumen aumenta pero el precio no sube, ¡alerta!
La gestión de posiciones es el "punto clave". Tener demasiados activos hace que la mente se vuelva un caos, y las operaciones se distorsionan. Dos o tres son suficientes; más no es diversificación de riesgo, sino dispersión de tu capacidad mental.
Último consejo: después de ganar mucho, debes retirarte del mercado y descansar. La cuchilla más cruel del mercado suele descender justo cuando crees que has "entendido" todo.
El mercado siempre tendrá oportunidades, pero si sobrevives depende de si puedes controlar esas "manos inquietas".