El mes pasado, en la sala de té de la empresa. $RIVER
Un compañero, mientras preparaba café, me preguntó: "Ahora en el mundo de las criptomonedas todo está estancado, sin noticias, sin apalancamiento, ¿qué estás haciendo ahí dentro? ¿Aún puedes ganar dinero?" $H
Sonreí sin responder. $FHE
Volví a mi puesto y eché un vistazo rápido a mi cuenta: en dos meses, pasé de 2500 U a cifras de seis dígitos.
Mi seguidor Xiao Han me dijo que se sentía muy feliz al ver mi progreso; era el único de la generación 00 que había guiado, y tenía una disciplina increíble.
Entonces, ¿cómo logré llevarlo desde una deuda de 50.000 en tarjetas de crédito hasta una cuenta estable de 500.000?
No pasamos noches en vela, no perseguimos criptomonedas secundarias, no jugamos con alto apalancamiento.
No se trató de suerte.
Sino de tres cuchillos torpes, pero efectivos.
Primera cuchilla torpe: solo operar con activos principales, sin seguir modas.
Lo más peligroso en una fase de estancamiento no es que no suba, sino esas criptomonedas pequeñas que todos gritan que van a "despegar".
Yo solo observo los activos con mayor liquidez y mayor resistencia a las caídas.
Suben lentamente, pero con estabilidad;
No son emocionantes, pero tampoco asustan.
Menos fantasías, más probabilidades, evitando así el 80 % de los riesgos.
Segunda cuchilla torpe: no perseguir rupturas, solo esperar correcciones.
Cuando el mercado se estanca, mucha gente empieza a sentir ansiedad:
Un aumento de volumen, y ya se lanza;
Una pequeña caída, y ya se asusta.
Yo hago lo contrario.
Prefiero perderme la oportunidad que lanzarme antes de tiempo.
Si la estructura no está completa, aunque el precio sea atractivo, no actúo.
Solo entro lentamente cuando hay una confirmación tras una corrección.
Perderse no duele; equivocarse, sí.
Tercera cuchilla torpe: siempre dejar una salida.
Antes de tomar cada posición, me pregunto una sola cosa: "¿Si me equivoco, puedo actuar como si no hubiera pasado?"
Si sí, entonces actúo;
Si no, aunque sea tentador, lo dejo pasar.
Esta cuchilla no es afilada, pero corta directamente las emociones, y es la más segura.
Muchos piensan que: estancamiento = sin oportunidades.
Pero para mí: el estancamiento es el mejor momento para ir eliminando a los oponentes, uno por uno.
Un solo árbol no puede sostenerse; luchar solo siempre será peor que contar con un equipo que te guíe. Si quieres salir del agua, cambiar de barco, yo estoy aquí.