En 2026, Walrus dejó de ser simplemente un «almacén» de bytes y se convirtió en un entorno dinámico para sistemas autónomos. La principal diferencia de Walrus respecto a soluciones antiguas (como Filecoin) es su dinamismo.
* Objetos Blob programables: En Walrus, los datos no son carga muerta. Dado que cada archivo es un objeto en la red Sui, los contratos inteligentes pueden «comunicarse» con ellos. Los agentes de IA pueden actualizar automáticamente sus coeficientes de peso, agregar espacio para nuevos conocimientos o cambiar los permisos de acceso a sus bases de datos en tiempo real sin intervención humana.
* Memoria descentralizada para modelos de lenguaje grandes: Para modelos de lenguaje grandes, Walrus se convirtió en una memoria externa. En lugar de intentar alojar todo dentro de un contexto limitado, los agentes de IA utilizan Walrus como un almacén «caliente», desde donde recuperan instantáneamente los gigabytes de información necesarios para resolver tareas específicas.
* *Automatización de la vida de los datos: Puedes crear un contrato que elimine datos confidenciales después de 24 horas o los traslade a un almacén más económico «frío» si nadie ha accedido a ellos durante un mes.
Esto convierte a Walrus no solo en una «nube», sino en un sistema operativo para los datos, donde la información misma gestiona su propia existencia.

