Standard Chartered: La economía global podría transicionar hacia una fase de estímulo fiscal y transición estable en 2026

El informe "Perspectivas Globales 2026" de Standard Chartered prevé que la tasa de crecimiento económico global en 2026 se mantendrá prácticamente sin cambios respecto a 2025, alrededor del 3,4%, presentando una tendencia general de "calma" a nivel macroeconómico. Sin embargo, bajo esta apariencia de estabilidad general, se ocultan tanto un cambio clave en los motores del crecimiento como una profunda "inquietud" oculta provocada por múltiples incertidumbres.

El informe señala que el crecimiento económico global en 2026 probablemente dependerá principalmente de políticas fiscales expansivas y de la demanda interna impulsada por la inversión empresarial (especialmente la inversión relacionada con la inteligencia artificial), en lugar del apoyo de la política monetaria y el adelanto en las exportaciones que caracterizaron a 2025. Esto significa que los enfoques de política y los modelos de crecimiento de los países experimentarán transformaciones profundas.

En este contexto, Standard Chartered analiza que las dos principales economías globales en 2026 tendrán las siguientes expectativas de crecimiento: Estados Unidos verá su crecimiento ajustado desde el 1,7% hasta el 2,3%, impulsado principalmente por la recuperación del mercado laboral, la implementación de políticas de reducción de impuestos empresariales y la fuerte demanda de inversión generada por la competencia en la aplicación de la inteligencia artificial;

mientras que la economía china verá su crecimiento ajustado desde el 4,3% hasta el 4,6%, principalmente debido a la gradual reducción de las expectativas negativas sobre el comercio entre China y Estados Unidos, así como al continuo avance de la diversificación de sus mercados de exportación.

En contraste, las perspectivas de crecimiento en la zona euro siguen siendo débiles, ajustándose solo del 1,0% al 1,1%, principalmente debido a la presión comercial persistente y al desequilibrio económico interno;

mientras que las economías de Asia oriental con orientación exportadora podrían convertirse en algunas de las pocas regiones con una desaceleración del crecimiento tras la desaparición de los beneficios del "adelanto en las exportaciones".

Por tanto, el informe resume las características generales de la economía global en 2026 como una "calma inquieta", ya que el aumento de los conflictos geopolíticos globales, la incertidumbre en las políticas comerciales y las importantes elecciones en múltiples países generan un riesgo significativo de cola gruesa, que amenaza la estabilidad económica;

no obstante, si la inteligencia artificial logra un aumento de productividad superior a lo esperado, podría convertirse en un impulso inesperado para el crecimiento económico global.

En resumen, el principal desafío de la economía global en 2026 radica en si podrá sustituir con éxito los antiguos motores de crecimiento, ahora debilitados, por un nuevo modelo impulsado por políticas fiscales, inversiones internas y nuevas tecnologías, logrando así una transición estable.

#全球经济