Es parcialmente cierto, pero la situación es más bien una "batalla de tirón" entre grandes bancos y principales actores del cripto que un simple retraso causado por un lado.

A partir del 15 de enero de 2026, el Comité Bancario del Senado ha pospuesto oficialmente su revisión del proyecto de ley sobre la estructura del mercado de activos digitales (a menudo referido en el contexto de la Ley CLARITY).1 Aunque los "grandes bancos" jugaron un papel importante, no fueron los únicos que presionaron por la pausa.

La descomposición de por qué se retrasó:

  1. Grandes bancos (ABA) La Asociación Americana de Bancos (ABA) y más de 10.000 banqueros presionaron intensamente para cerrar las lagunas relacionadas con las stablecoins. Temen que si las empresas de cripto puedan pagar intereses/rendimientos sobre las stablecoins, se drenen trillones de los depósitos bancarios tradicionales.

  2. Coinbase / Industria de cripto En un movimiento inesperado el 14 de enero, el CEO de Coinbase, Brian Armstrong, retiró su apoyo al proyecto de ley. Argumentó que el borrador actual era "peor que el estado actual", citando preocupaciones sobre una prohibición de los valores tokenizados y un acceso excesivo del gobierno a registros financieros.

  3. Senadores demócratas Liderados por senadores como Sherrod Brown y Elizabeth Warren, muchos demócratas consideraron que el proyecto de ley carecía de suficientes "frenos" y protecciones para el consumidor, prefiriendo esperar una versión más bipartidista.

Puntos clave de controversia:

  • Rendimientos de stablecoins: Los bancos quieren una prohibición total sobre que las empresas de cripto paguen intereses sobre stablecoins para proteger su propia base de depósitos. Las empresas de cripto lo ven como un ataque directo a su modelo de negocio.

  • Límites regulatorios: Aún hay una gran disputa sobre si la SEC o la CFTC deben tener la ventaja en la regulación del mercado.

  • El dilema del "estado actual": Las principales bolsas de cripto prefieren no tener ningún proyecto de ley que un "mal proyecto" que añada restricciones severas sin proporcionar las "reglas claras" que se les prometieron.

El veredicto:

Aunque los grandes bancos ejercieron una presión masiva para cambiar el lenguaje del proyecto de ley (específicamente respecto a los stablecoins), el retraso fue provocado por una caída simultánea en el apoyo desde la industria de cripto misma. Ambos lados actualmente están descontentos con el borrador actual por razones opuestas.