El precio $DOLO realizó un fuerte rebote que se topó con una zona clara de distribución anterior (oferta). La señal clave no es el simple aumento, sino la débil aceptación del precio en estos niveles: los compradores no pudieron mantenerse por encima, su impulso fue absorbido por la oferta contraria. La formación de un máximo más bajo en marcos temporales más pequeños y el cambio de impulso indican que este aumento fue una fase correctiva (rebote) dentro de un movimiento más amplio bajista o lateral, y no el inicio de una nueva tendencia.
Técnicamente, esta es una clásica figura de "rebote a la resistencia". La zona de $0,0735–$0,0760 ahora actúa como un área donde la corrección alcista se agota. Mantener el precio por debajo de esta zona confirmaría que el control ha vuelto a los vendedores, y el precio se orientaría hacia la prueba de niveles de soporte más bajos ($0,069, $0,064). El volumen durante la caída sería la confirmación definitiva de la fuerza de este escenario.
La psicología cambia de un optimismo a corto plazo a una visión realista. Los operadores que compraron en el rebote esperando una ruptura ven la falta de fuerza y comienzan a cerrar sus posiciones, generando una presión adicional de venta. Esto acelera la transición de la fase de corrección a la fase de reanudación del movimiento principal.
Zona de entrada (corto): 0,0735 – 0,0760. Esta zona se encuentra directamente debajo/dentro de la zona de resistencia, donde el precio muestra señales de rechazo. La entrada en la parte superior del rango ($0,0750–$0,0760) es preferible, ya que ofrece una mejor relación riesgo/beneficio en caso de rechazo de la resistencia.


Objetivos:
TP1: 0,069 — El nivel de soporte más cercano y significativo, donde es probable la primera tentativa de detener la caída.
TP2: 0,064 — Zona de apoyo más fuerte, cuya consecución confirmaría una corrección profunda.
Stop-loss: 0,079. Colocado por encima del máximo local y de la zona de resistencia. Su ruptura significaría que la presión compradora ha prevalecido, y el rebote correctivo podría convertirse en una recuperación más seria.
Los movimientos fuertes no se detienen en la resistencia por una larga indecisión. O bien la rompen o retroceden. Una oscilación prolongada por debajo de la resistencia es, con mayor frecuencia, una señal de agotamiento de la fuerza alcista, no de su acumulación.