Fundado en 2018, Dusk se construyó en torno a una idea sencilla que la mayoría de las blockchains ignoran: las finanzas reales no pueden funcionar bajo una vista pública completa. Las instituciones, los activos regulados y los mercados financieros serios necesitan privacidad, pero también necesitan auditoría y cumplimiento. Dusk existe para unir estos dos mundos.
Dusk es una blockchain de capa 1 diseñada para finanzas reguladas, DeFi conforme y activos del mundo real tokenizados. En lugar de obligar a que todas las transacciones sean transparentes, permite que el valor se mueva de forma privada, pero aún verificable cuando sea necesario. Esto significa que los datos sensibles permanecen ocultos del público, pero los reguladores y auditores aún pueden acceder a pruebas mediante divulgación selectiva.
Su arquitectura es modular, separando el asentamiento de la ejecución. La capa base se enfoca en consenso, finalidad y asentamiento seguro, mientras que los entornos de ejecución gestionan las aplicaciones. Esto hace que la red sea flexible sin comprometer su fiabilidad fundamental. Dusk también admite transacciones públicas y privadas, brindando a los usuarios e instituciones la libertad de elegir la visibilidad o la confidencialidad según la situación.
La red utiliza un consenso por participación de apuestas diseñado para una finalidad rápida y predecible, reflejando las necesidades de los mercados financieros. Los desarrolladores pueden crear aplicaciones utilizando un entorno compatible con Ethereum, mientras que las funciones de privacidad más profundas están disponibles para aplicaciones que las requieran. La identidad y el cumplimiento se gestionan mediante pruebas selectivas en lugar de divulgación completa en la cadena.
El token $DUSK asegura la red mediante participación y paga por transacciones, con un modelo de emisión a largo plazo enfocado en la sostenibilidad en lugar de la especulación.
En términos sencillos, Dusk está tratando de construir una infraestructura de blockchain que se sienta realista. No ruidosa, no especulativa, sino diseñada para un futuro en el que las actividades financieras reguladas puedan moverse a la cadena sin sacrificar privacidad, confianza ni claridad legal.
