Los modelos de riesgo no procesan el volumen de tráfico.
Procesan las distribuciones de tiempo.
Dusk las hace comprensibles. El momento de liquidación no queda al arbitrio de las "condiciones de la red" o de lo que el mempool sienta hoy. Los períodos de ratificación son explícitos. La variabilidad está limitada por las reglas de consenso. Puedes señalar la ventana... no solo el resultado.
Eso es importante porque la exposición no es teórica en los flujos institucionales. Es la brecha entre los tramos, la duración del riesgo crediticio, el tiempo que el colateral permanece en suspenso... las horas en que operaciones mantienen una posición "por si acaso". Cuando el momento es incierto, los equipos empiezan a inventar historias para justificar los márgenes. Más margen. Más capital inactivo. Más personas vigilando cosas que no deberían necesitar vigilancia.
Cuando el momento es predecible con Dusk, el riesgo deja de ser un argumento narrativo y se convierte en matemáticas.
Las instituciones no aman las matemáticas... solo les tienen más confianza que a las conjeturas.


