El protocolo Walrus está impulsando los límites de lo que puede ser el almacenamiento descentralizado centrándose en la privacidad, la resiliencia y la soberanía del usuario. A diferencia de las plataformas de nube centralizadas, Walrus fragmenta archivos cifrados a través de una red descentralizada, de modo que ninguna entidad única posea nunca sus datos. Los clientes gestionan el cifrado y descifrado, manteniendo el control firmemente en manos del usuario. Las referencias a los datos almacenados residen en la cadena de bloques Sui, asegurando una integridad verificable sin saturar la red. WAL, el token nativo, recompensa a los proveedores de almacenamiento por su disponibilidad y fomenta la gobernanza descentralizada, permitiendo que la comunidad influya en decisiones clave. Con codificación de eliminación y incentivos económicos, Walrus logra durabilidad y eficiencia que rivalizan con el almacenamiento tradicional. Ya sea para proyectos DeFi, aplicaciones descentralizadas o copias de seguridad personales, Walrus está construyendo un futuro en el que el almacenamiento es privado, confiable y verdaderamente propiedad del usuario.
$WAL


WAL
--
--