En los últimos años, el modo en que la industria de las criptomonedas habla de "privacidad" ha cambiado mucho. En sus inicios, se enfatizaba la anonimato absoluto y la imposibilidad de rastrear, pero con el crecimiento de la industria, esta privacidad extrema acabó convirtiéndose poco a poco en una carga. No porque la tecnología no sea buena, sino porque entra en conflicto natural con la lógica del mundo real.
Fue en este contexto cuando comencé a estudiar seriamente el planteamiento de diseño de @Dusk . Dusk no optó por enfrentarse directamente al marco regulatorio y de cumplimiento, sino que intentó reconstruir la confianza mediante tecnología. A través de pruebas de conocimiento cero, permite que las acciones en la cadena sean verificadas en cuanto a su legalidad e integridad sin revelar información privada.
La lógica detrás de esto es en realidad muy realista: las finanzas reales no exigen que hagas todo público, sino que exigen que puedas demostrar tu inocencia cuando sea necesario.$DUSK Lo que se explora es cómo lograr esto en la cadena.
Desde esta perspectiva, Dusk no es un proyecto que busque una explosión narrativa a corto plazo, sino que se asemeja más a una preparación anticipada para la infraestructura financiera en la cadena del futuro. A medida que el mercado pasa gradualmente de '¿se puede ser anónimo?' a '¿se puede existir a largo plazo?', este modelo de privacidad verificable, en realidad, tiene más vitalidad.
También es por eso que prefiero ver Dusk como una opción tecnológica a largo plazo, en lugar de un activo emocional. No aborda el problema de la popularidad, sino el problema del costo de la confianza.
