A inicios de 2026 se observa una divergencia significativa en los mercados financieros: por un lado, el oro y la plata están alcanzando máximos históricos, con el oro rondando niveles superiores a los 4,600 USD por onza en las primeras semanas del año. Por otro, las principales criptomonedas han mostrado un comportamiento más volátil y permanecen por debajo de sus picos de 2025, reflejando incertidumbre y factores macroeconómicos contrastantes entre clases de activo.

A continuación, un análisis claro de los factores que están influyendo en este comportamiento diferencial:

1) Regreso al “Refugio Seguro” (Safe Haven)

Los metales preciosos han subido de manera destacada debido al aumento de la aversión al riesgo e incertidumbre global, lo que lleva a los inversores a proteger capital en activos tradicionalmente considerados seguros.

Oro y plata en máximos históricos: En enero de 2026, el oro superó la barrera de $4,600 por onza troy, mientras que la plata también alcanzó niveles históricamente altos. Estos aumentos están respaldados por una elevada demanda de activos refugio en un entorno marcado por tensiones geopolíticas y riesgos económicos continuos.

Presión de factores globales: Factores como conflictos geopolíticos, incertidumbre sobre políticas monetarias y expectativas de inflación han reforzado la narrativa de refugio seguro. También se ha visto un debilitamiento del dólar, lo cual tiende a hacer más atractivos los metales preciosos para inversores internacionales.

En este contexto, los metales preciosos no solo funcionan como cobertura frente a la inflación, sino también como protección ante la volatilidad de los mercados financieros más amplios.

Referencias

Reuters +2

Mundo Minero MX +1

Financial Times