Walrus distribuye datos a través de una red descentralizada, reduciendo fallos de un solo punto y mejorando la disponibilidad de datos. Está construido para soportar grandes objetos de datos como archivos multimedia, NFTs, datos de blockchain y estado de aplicaciones, lo que lo hace adecuado para ecosistemas descentralizados modernos.
Una de las características clave de Walrus es su fuerte enfoque en la integridad y verificación de datos. Los datos almacenados en Walrus pueden ser verificados criptográficamente, asegurando que los usuarios siempre recuperen la versión correcta y no alterada. Esto lo hace especialmente útil para dApps que requieren almacenamiento sin confianza sin depender de proveedores centralizados.
Walrus también tiene como objetivo optimizar los costos de almacenamiento y el rendimiento al codificar y distribuir datos de manera eficiente entre nodos. Al combinar la descentralización con un rendimiento práctico, Walrus se posiciona como una capa de almacenamiento confiable para la próxima generación de Web3, DeFi y aplicaciones basadas en NFT.


