Por qué a las instituciones les importa la finalización determinista

Para los usuarios cotidianos de blockchain, la finalización probabilística suele estar bien. Esperar confirmaciones no es un gran problema, y una rara reorganización de la cadena no es una crisis. El costo de la incertidumbre es bajo.

Las instituciones son una historia diferente. Aquí, la liquidación tiene que ser determinista. La propiedad legal no puede ser "probablemente" correcta. Una vez que una transacción está finalizada, tiene que permanecer así — sin peros, ni ands, ni buts.

Eso cambia la forma en que se construye la infraestructura. Muchas redes abiertas y sin permisos favorecen la flexibilidad sobre la finalización absoluta. Se basan en incentivos para desalentar las reversiones, en lugar de detenerlas por completo.

En las finanzas reguladas, sin embargo, esto introduce un riesgo real. Los sistemas contables, los controles de cumplimiento y los contratos dependen de resultados que son realmente irreversibles. Incluso una pequeña posibilidad de incertidumbre significa trabajo extra, más controles y mayores gastos operativos.

La finalización determinista simplifica la vida. Cuando una transacción se compromete, puede ser registrada, conciliada e informada sin ninguna planificación de "por si acaso". Los sistemas descendentes no tienen que adivinar.

Dusk toma este enfoque en serio. La finalización no es un efecto secundario o una probabilidad estadística — está incorporada. Eso significa que la red se comporta más como las finanzas tradicionales, donde las reversiones son la excepción, no la regla.

Con el tiempo, esto importa mucho. Los sistemas construidos sobre garantías deterministas son más fáciles de auditar, más simples de razonar y más directos de gobernar. Esto no se trata de ser rápido — se trata de ser seguro. Y para las instituciones, la certeza es todo.

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