Hace un tiempo, un estudiante universitario de Beijing vino a buscarme. Una frase me dejó en silencio: en esa ola de COAI, perdió 180,000 U.

No se trata de hablar de pérdidas y seguir adelante, sino de que su cuenta fue devastada hasta hacerle dudar de sí mismo.

No me buscó por consuelo, sino que me preguntó ansiosamente: ¿podrá recuperarse?

Me sorprendió en silencio. No es que no tuviera capacidad, solo entró demasiado tarde.

En esa ola de COAI, operé sin problemas, cambiando entre largos y cortos con precisión, y en varias ocasiones gané más de 1,000,000 de dólares.

A decir verdad, si él hubiera entrado antes, el resultado habría sido muy diferente.

Pero el mercado no tiene suposiciones, solo el presente.

No lo apresuré a entrar, sino que primero estabilicé su mentalidad, comenzando con criptomonedas principales como Bitcoin y Ethereum, acumulando lentamente; al mismo tiempo, probando con pequeñas posiciones en $LUNA2.

No busco una recuperación rápida, solo un enfoque sólido.

Los fondos de la cuenta comenzaron a recuperarse lentamente, 50,000, 80,000, 120,000...

Cuando los fondos alcanzaron 230,000 U, me dijo por primera vez: “Hermano, ahora me atrevo a ver la cuenta.

El mercado reciente está bien.

Lo llevé a planificar $pippin y en BEAT, nuevamente capturando con precisión el ritmo de largos y cortos, todo bajo control.

No se trata de apostar ciegamente, sino de no dudar cuando es el momento de actuar.

Con más de 100,000 U en fondos, el valor aumentó rápidamente.

No muestro las posiciones y la tasa de retorno por presumir, sino para decirte:

Las pérdidas no son aterradoras, lo aterrador es seguir corriendo ciegamente después de perder todo.

La verdadera recuperación no es una jugada desesperada, sino que hay alguien guiando, avanzando paso a paso.

El mercado está en movimiento todos los días,

pero las oportunidades siempre pertenecen a quienes pueden persistir hasta la siguiente ronda del mercado.