Parece que este rebote no es la llegada de un toro, sino la última oportunidad para huir. Mientras haya alguien que comience a correr, la gente detrás definitivamente lo seguirá. La liquidez del mercado es tan limitada que si alguien distribuye acciones, provocará una caída en los precios. Una vez que los precios caen, se desencadenará la fuga de otros.