El mercado actual es diferente de los mercados alcistas de especulación a corto plazo de 2017 y 2021; la base de este ciclo es más sólida. Hay un juicio optimista de que las criptomonedas han salido de la etapa temprana de especulación y han entrado en una nueva fase impulsada por la aplicación técnica y el capital global. Esta narrativa cuenta con el apoyo de algunos datos: como el crecimiento de las posiciones institucionales y el aumento de la actividad en la cadena.
Ingreso masivo de fondos institucionales:
El ETF de Bitcoin al contado (aprobado en Estados Unidos) ha proporcionado una entrada regulada de bajo umbral para el capital tradicional, atrayendo fondos de pensiones, seguros y otros capitales a largo plazo. Instituciones como Morgan Stanley y Goldman Sachs han incluido criptomonedas en su asignación de activos.
Política monetaria global y economía macroeconómica:
La alta inflación en varias regiones impulsa la demanda de 'activos que protegen contra la inflación' (como Bitcoin). La volatilidad de la liquidez del dólar se intensifica, y se reconoce cada vez más a las criptomonedas como herramientas alternativas de almacenamiento de valor.
Evolución tecnológica y aumento de la tasa de adopción:
Las soluciones Layer2 de cadenas públicas como Ethereum reducen los costos de uso y fomentan la expansión de ecosistemas como DeFi, NFT y GameFi. Las empresas de renombre (como PayPal y Starbucks) integran pagos con criptomonedas, aumentando los escenarios de aplicación en el mundo real.
El marco regulatorio se está aclarando gradualmente:
La legislación MiCA de la UE, las licencias de bolsas de valores en Hong Kong y otras políticas proporcionan certeza al mercado y reducen el riesgo regulatorio.
El mercado de criptomonedas está entrando en una fase de crecimiento sostenido impulsada por múltiples factores positivos a largo plazo.
El futuro es prometedor, ¿estás listo?
