“No existe tal cosa como estar en el centro de atención sin atraer el viento.” Este viejo dicho una vez más se demuestra cierto.
Un hombre de Shenzhen, Li Dong, que supuestamente tenía cientos de bitcoins, se convirtió en el objetivo de las agencias de aplicación de la ley en las provincias de Henan y Hunan. Bajo el cargo de “operar un casino ilegal”, la policía de dos regiones diferentes confiscó más de 100 BTC, por un valor de decenas de millones de yuanes.
De acuerdo con los registros del caso, las oficinas de seguridad pública en Zhangjiajie (Hunan) y Changge (Henan) investigaron a Li Dong por supuestamente operar un casino.
La policía de Zhangjiajie confiscó más de 100 BTC, valorados en más de 40 millones de yuanes en ese momento.
Las autoridades de Henan confiscaron 80 BTC adicionales, también valorados en más de 40 millones de yuanes según los precios de mercado de entonces.
En total, se confiscó más de 180 bitcoins con un valor combinado que supera los 80 millones de yuanes, todos relacionados con la misma persona y el mismo lote de activos digitales.
Sin embargo, el caso dio un giro dramático.
Li Dong no fue finalmente condenado por operar un casino. En su lugar, la Fiscalía del Pueblo de la Ciudad de Changge presentó cargos en su contra por sospecha de robo y violación de la información personal de los ciudadanos. En enero de 2026, el Tribunal del Pueblo de la Ciudad de Changge celebró la primera audiencia pública. Tras el juicio, el tribunal anunció que el caso se volvería a escuchar en una fecha posterior.
El Mensaje Más Grande
La misma persona, los mismos bitcoins y dos jurisdicciones diferentes, pero ninguna condena final por el cargo original que justificó la enorme confiscación.
Para los poseedores de criptomonedas, el mensaje es claro:
En ciertas jurisdicciones, la visibilidad en sí misma puede convertirse en un riesgo. Ya sea justificado o no, la gran riqueza en la cadena puede atraer escrutinio, acciones de ejecución y prolongada incertidumbre legal.
A veces, poseer Bitcoin no se trata solo de seguridad, sino de mantener un perfil bajo.

