En mercados de rápida evolución, la claridad es una ventaja.
Más allá del ruido y la volatilidad a corto plazo, el verdadero progreso proviene de comprender los fundamentos, la tecnología y la dirección a largo plazo.
A medida que la economía digital evoluciona, aquellos que se mantienen curiosos y adaptables son los que desbloquean nuevas posibilidades.