La escalabilidad de las blockchains a menudo se discute como una carrera técnica, pero el problema más profundo es la confianza. Cuando la actividad se desplaza de la capa base para mejorar la velocidad y reducir costos, se les pide a los usuarios que confíen en nuevas suposiciones para las que no se inscribieron originalmente.
Plasma fue diseñado con esta preocupación exacta en mente. En lugar de tratar la ejecución fuera de la cadena como algo en lo que los usuarios deben confiar ciegamente, Plasma garantiza que el control siempre permanezca con el usuario. Incluso cuando las transacciones se procesan en otros lugares, los usuarios conservan el derecho a regresar a la capa base utilizando pruebas criptográficas. Este enfoque acepta que pueden ocurrir fallos y construye protección directamente en el sistema. A medida que la infraestructura de blockchain lleva más valor real, las soluciones de escalado que priorizan la soberanía del usuario y caminos claros de recuperación serán mucho más importantes que las métricas de rendimiento bruto por sí solas.

