Deja de lado la obsesión por ayudar, respeta las liquidaciones de los demás. Pero tu propia posición, primero debes aprender a dejarla ir para poder ganar. Cuanto más intentas recuperar lo perdido, más apuestas todo, cuanto más temes perder, más fuerte inviertes—al final, todo regresa al mercado. Un experto no es alguien sin deseos, es alguien que puede decir 'está bien' ante un aumento brusco y 'déjalo' ante una caída. La práctica más dura en el mundo de las criptomonedas: no entrar en pánico por las subidas y bajadas, no temer a la pérdida total, no tocar contratos, no ser codicioso con el aire. Cuando no te importa, las reglas no pueden atraparte. No creas que puedes mantenerlo toda la vida. Debes tomar ganancias sin dudar, y no sentir dolor al detener pérdidas. Menos mirar el mercado, más aprender; la gestión de posiciones es 100 veces más importante que adivinar la dirección. Si te importa, serás cosechado; si dejas ir, podrás ver con claridad. El mercado siempre estará ahí, el dinero no se acaba, pero las pérdidas pueden ser totales. Aquellos que pueden mantenerse estables, viven más tiempo en el mercado. Hablemos de cosas prácticas: invertir dinero disponible, comprar y vender en partes, este enfoque sencillo supera el 99% de las operaciones emocionales.