El mercado de criptomonedas entra en 2026 con un estado de ánimo cauteloso. Después de un fuerte repunte en 2025, Bitcoin y las principales altcoins se están consolidando bajo el peso de una renovada incertidumbre global.
Las semanas recientes vieron a Bitcoin caer por debajo de $90,000, borrando más de $150 mil millones en capitalización total del mercado de criptomonedas, mientras los inversores se trasladaban hacia el oro y los bonos del Tesoro de EE. UU. en medio de tensiones geopolíticas y temores arancelarios.
A pesar de la presión a corto plazo, los datos en cadena muestran un comportamiento resistente de los holders: la oferta a largo plazo sigue siendo ilíquida y las entradas institucionales a través de ETF al contado continúan proporcionando una base estabilizadora.
Factores clave que dan forma al sentimiento del mercado:
Vientos en contra macroeconómicos: desaceleración del crecimiento global, riesgos de políticas comerciales y volatilidad en año electoral.
Rotación de capital: los activos refugio superan a los activos de riesgo, incluidos los cripto, que retroceden.
Impulso regulatorio: marcos más claros en EE. UU., Reino Unido y Asia pueden sentar las bases para una renovada confianza en el segundo semestre de 2026.
Los analistas ven esta fase como una corrección saludable dentro de un ciclo de adopción más amplio, con fundamentos — actividad de la red, participación de desarrolladores e integración institucional — que se mantienen fuertes.
📊 En resumen: las criptomonedas reflejan las tendencias de riesgo global, pero la adopción estructural sigue profundizándose. Los períodos de volatilidad pueden ofrecer oportunidades de acumulación para los participantes a largo plazo.