El 23 de enero, se informa que Elon Musk está reabriendo su billetera y activando sus operaciones políticas en preparación para las elecciones de medio término de EE. UU. de 2026. Según BlockBeats, el hombre más rico del mundo ya ha donado $10 millones a un candidato republicano al Senado este año, y su relación previamente tensa con el presidente de EE. UU. Donald Trump se ha descongelado.

Fuentes familiarizadas con los planes indican que el equipo político de Musk se ha estado reuniendo con posibles proveedores de servicios en las últimas semanas, centrándose en expertos en marketing digital y de mensajes de texto. Chris Young, el principal estratega político de Musk, está liderando estos esfuerzos, interactuando con proveedores, candidatos políticos y sus equipos.

Los informantes revelan que Musk busca convertir a los partidarios de Trump—algunos de los cuales solo han votado por Trump en elecciones presidenciales—en votantes que participen en las elecciones intermedias y locales para el ciclo de 2026.

Los analistas sugieren que la reconciliación entre Musk y Trump representa una alianza pragmática emergente: Trump recupera el apoyo financiero y tecnológico de Musk, mientras que Musk mantiene un canal de influencia dentro del gobierno. Musk está aprovechando su plataforma de redes sociales para amplificar su visión de un gobierno de EE. UU. más ágil, centrado en recortes significativos del gasto federal, desregulación e implementación de verificación de ciudadanía en la votación.