Tu mente establece el límite.
La mayoría de las personas culpan a las circunstancias, al dinero o a la suerte, pero la verdadera barrera es la mentalidad.
El momento en que dejas de dudar de ti mismo y comienzas a actuar, todo cambia.
El crecimiento comienza cuando la disciplina reemplaza las excusas y las zonas de confort se quedan atrás. Si quieres más, debes convertirte en más. Tu único límite eres tú.

