La verdadera fortaleza no es luchar, sino aceptar, aceptar la impermanencia, aceptar el arrepentimiento, aceptar a uno mismo en su imperfección.
La vida se vive hacia adelante, no hacia atrás. La lluvia de ayer no puede apagar el sol de mañana. Mientras aún puedas despertarte por la mañana y arreglarte frente al espejo, este día vale la pena vivirlo con pasión. Cuando aprendas a hacer las paces con la vida, cada momento será un renacer. #BTC