Los Estados Unidos han incautado petróleo venezolano de múltiples petroleros y lo están procesando en refinerías estadounidenses, incluyendo en Houston, como parte de un esfuerzo por dominar los flujos y los ingresos del petróleo de Venezuela. El presidente Donald Trump confirmó este movimiento, afirmando que hasta 50 millones de barriles de petróleo incautado podrían venderse a precios de mercado completos, generando potencialmente ingresos significativos para los intereses estadounidenses. $NOM
Esta acción tiene intensas repercusiones políticas, con Venezuela etiquetando las incautaciones como "robo" y "piratería". El movimiento está vinculado a esfuerzos más amplios que apuntan a la liderazgo de Venezuela, la infraestructura petrolera y las redes de envío sancionadas, y puede impactar los mercados petroleros globales, el comercio y los flujos de refinación. $INIT $G



