La demanda de cobre está acelerándose mucho más rápido que el suministro a medida que los centros de datos de IA, la electrificación y el gasto en defensa aumentan.
La demanda global podría aumentar de 28 millones de toneladas a 42 millones de toneladas para 2040, creando un déficit estructural de ~10 millones de toneladas.
La infraestructura de energía de IA por sí sola es un gran impulsor, con centros de datos que requieren de 30 a 47 toneladas de cobre por MW. Los vehículos eléctricos y el aumento de los presupuestos militares añaden una demanda inelástica, mientras que las nuevas minas tardan ~17 años en comenzar a funcionar.
📉 Conclusión: los inventarios son escasos, los precios están aumentando y el suministro no puede responder a tiempo.