Entonces, mañana, 28 de enero, terminan los contratos de futuros sobre plata, lo que significa que los traders que anteriormente vendieron plata 'en papel' tendrán que entregar el metal realmente o recomprar los contratos.

En palabras simples: las personas hicieron acuerdos para la entrega de plata en el futuro, sin tener plata. Ahora el plazo se está acabando, y necesitan encontrar plata real o sufrir pérdidas. Y el problema principal es que puede no haber suficiente plata física, entonces:

• el precio sube bruscamente;

• comienza el pánico en el mercado;

• aparece una verdadera escasez del metal.

Esto se llama «short squeeze» - cuando aquellos que apostaron contra el crecimiento se ven obligados a comprar a cualquier precio para cerrar la posición. En este sentido, debo señalar que los metales preciosos continúan su vuelo al espacio, actualizando diariamente máximos históricos. Y cuando el oro crece más rápido que el mercado de valores, — no es solo un crecimiento de los metales, sino una devaluación de los activos en papel. El mercado señala: el dinero corre hacia activos reales, la era digital cambia las reglas del juego.

Sí, amigos, hay que decirlo honestamente, cuando ambas formas más antiguas de dinero en el planeta explotan al mismo tiempo — esto no es un crecimiento. Es un grito. Un grito de desconfianza global hacia el sistema fiduciario. La gente corre hacia el oro y la plata no por lucro, sino por miedo. El dinero en papel está perdiendo confianza, y llega la fase digital: blockchain, tokenización, CBDC.

Pero lo más aterrador no son los precios reales, sino los precios de los contratos en papel. Por ejemplo, en China, la plata física ya está a $134 por onza, en Japón a $139. Este es un máximo histórico. Nunca ha habido algo así. Y a continuación, lo más probable es que sea así:

1. Las acciones y las tecnologías caen – los fondos comenzarán a vender metal por obligación.

2. Esto causará una corrección temporal, pero no un colapso.

3. Luego el capital comenzará a fluir hacia las criptomonedas, como la última verdadera alternativa.

Esto ya no es un juego. Es un reajuste del sistema financiero global. La Reserva Federal de EE. UU. puede quedar atrapada:

- disminución de tasas = $6000 por onza de oro;

- apoyo a las tasas = colapso de los mercados de acciones e hipotecarios.

Y no habrá ganadores. Comienza la batalla por la preservación del valor. La calma es temporal. Los próximos días serán simplemente salvajes.