No hay esperanza en el trading, así que actúa como si fueras una persona que debería rendirse.
Lo que tú "quieres" es completamente diferente de lo que el mercado "quiere". Tú solo deseas "hacerse rico rápidamente", mientras que el mercado fluctúa según sus propias reglas. Esperas de manera demasiado subjetiva que el mercado te satisfaga, compras Ethereum solo porque hay analistas que son optimistas sobre Ethereum.
Tu posición no tiene nada que ver con tu capital total. Cada orden que realizas es un acto aislado de "jugar un poco", sin una gestión de capital general. Ganaste sin saber por qué, y perder no afecta en absoluto la próxima vez que decidas "apostar todo".
Ya no confías en ningún sistema o método, ni en tu propio juicio. Hoy usas la estrategia A, mañana cambias a indicadores B.
Tan pronto como ves que tu posición está en pérdidas, te sientes ansioso y ocultas las órdenes en pérdida, sin querer mirar; solo enfrentas la situación cuando tienes ganancias.
La brutalidad del trading radica en que es como un espejo que revela la verdad, lo que se refleja al final no es cuánto entiendes las velas japonesas, sino cuán bien te conoces y controlas a ti mismo. Todos los fracasos en el trading de contratos son, en esencia, un colapso total de la relación contigo mismo.