El 29 de enero, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos están extendiendo su rivalidad geopolítica y económica al sector del comercio de oro. Según BlockBeats, Arabia Saudita planea adquirir oro de Sudán, devastado por la guerra, para debilitar el dominio de larga data de los EAU en las exportaciones de oro del país.
Anteriormente, el gobierno militar de Sudán exportaba principalmente oro a los EAU. Los datos oficiales indican que en los primeros nueve meses de 2024, Sudán exportó aproximadamente 10.9 toneladas de oro, valoradas en 1.05 mil millones de dólares, siendo la mayor parte destinada a los EAU. Sin embargo, después de que Sudán acusara a los EAU de interferir en su guerra civil y rompiera formalmente lazos el año pasado, Sudán está buscando activamente nuevos canales de exportación.
La empresa estatal de recursos minerales de Sudán reveló que la Compañía de Refinería de Oro de Arabia Saudita ha expresado su disposición a "comenzar a comprar oro" de inmediato al gobierno sudanés. La escala y el momento de estas transacciones no han sido divulgados, y los funcionarios sauditas aún no han respondido.
Los analistas sugieren que este movimiento significa una mayor escalada en las tensiones entre Arabia Saudita y los EAU, abriendo potencialmente nuevos frentes competitivos en el sector comercial. Sin embargo, algunos creen que Arabia Saudita puede tener dificultades para reemplazar completamente el papel central de los EAU en el comercio de oro de Sudán a corto plazo, viendo el movimiento más como una declaración política.
Con la guerra civil en curso y las presiones financieras, los ingresos del oro son cruciales para Sudán. Los funcionarios han estimado que aproximadamente el 80% de la producción de oro puede perderse debido al contrabando, lo que hace que el país pierda hasta $5 mil millones anualmente. A medida que Arabia Saudita aumenta su participación, el flujo de oro sudanés puede experimentar cambios estructurales significativos.
