¡Real! ¿Por qué el mundo de las criptomonedas es tan adictivo? 6 razones de las que no puedes escapar.

1️⃣ Fantasía de enriquecerse: Duplicar en 10 minutos, ¿quién no se confunde? La leyenda de "despertarse con dos ceros más en la cuenta" se comparte todos los días, Bitcoin, Dogecoin, Shitcoin... Cada historia es como un anuncio de lotería, haciendo que uno no pueda evitar pensar: “¿Y si soy el elegido?” Solo es un sesgo de supervivencia, los que pierden dinero se retiran en silencio, solo las historias de enriquecimiento se repiten.

2️⃣ Juego del corazón: 24 horas de trading, más emocionante que ver series ¡El mundo de las criptomonedas nunca cierra! A las 3 de la mañana todavía mirando la pantalla, el corazón y las velas se montan juntos en la montaña rusa. Si sube, piensas en “ganar otra vez”, si baja, piensas en “comprar en la caída”, la dopamina se secreta de manera desenfrenada, más adictivo que un té de burbujas.

3️⃣ Ansiedad informativa: Miedo a perderse algo, no te atreves a apagar el móvil. Rumores, grandes figuras dando recomendaciones, análisis de KOL... Un círculo pequeño y Twitter que no acaba. Siempre sientes que “si sueltas, perderás la clave de la riqueza”, el resultado es que cuanto más ansioso, más obsesionado, vives como “esclavo de la información”.

4️⃣ Costos hundidos: Ya has perdido, ¿cómo puedes rendirte? “Recuperar lo perdido y marcharse” es la mayor mentira. Perder 100,000 y querer recuperarlo, ganar 100,000 y querer convertirlo en 1,000,000... La mentalidad del jugador + aversión a la pérdida, hacen que la billetera y la razón queden atrapadas.

5️⃣ Ilusión de libertad: Luchando contra el “sistema tradicional”. ¿Odias el 996? ¿Te desagrada la baja tasa de interés de los bancos? ¿La revolución de libertad descentralizada en el mundo de las criptomonedas, **invertir en criptomonedas = tomar el control de tu destino**? Si no elevas tu conocimiento, no hay una estrategia de calidad realmente... Podría ser solo un cambio de lugar en el campo de cebollas.

6️⃣ Retroalimentación instantánea: Trabajar un año no equivale a invertir en criptomonedas un día. Aumentar el salario en el trabajo toma medio año, en el mundo de las criptomonedas, las subidas y bajadas se cuentan por segundos. Este tipo de retroalimentación rápida y certera, es como pasar de nivel en un juego, haciéndote incapaz de detenerte, incluso si el resultado es retroalimentación negativa.

El mundo de las criptomonedas no es el infierno, pero tampoco es el paraíso. Solo es un espejo que agranda la codicia, el miedo y la fragilidad de la humanidad. Puede que no te obsesione el dinero, sino ese “deseo de cambiar rápidamente tu destino”. ¡Cuando ganes unos miles en un minuto, te volverás aún más adicto!!