“No te preocupes, no perdones, simplemente aléjate, sé tú mismo con confianza. Las traiciones que te hacen sentir frío y los cálculos que te agotan nunca son sorpresas; la otra parte ya ha sopesado los pros y los contras, mientras que tú nunca has sido una prioridad.”
Entre adultos, no hay traiciones repentinas, son decisiones premeditadas.