Seamos honestos.
La mayoría de las personas no pierden dinero.
Pierden control.
Ven movimiento → entran en pánico.
Ven silencio → entran en más pánico.
Así que tocan cosas que no deberían tocar.
Se mueven cuando deberían quedarse sentados.
Venden cuando no deberían hacer nada.
Eso es todo.
Ese es el error.
Nadie habla de lo difícil que es
no hacer nada.
Esperar se siente tonto.
Se siente como si llegas tarde.
Se siente como si todos los demás saben algo que tú no.
Pero aquí está la verdad:
El mercado no recompensa el esfuerzo.
Recompensa la paciencia bajo presión.
El tipo tranquilo siempre gana.
No el ruidoso.
No el rápido.
El que puede quedarse en una posición
y no revisarla cada hora
ya está por delante del 90% de las personas.
La mayoría de las personas quieren acción
porque la acción les hace sentir vivos.
El dinero real se siente aburrido.
Por eso la mayoría de las personas nunca lo tocan.
Los ganadores no se apresuran.
No explican.
No persiguen.
Entran temprano,
lo bloquean,
y desaparecen.
Cuando finalmente se mueve,
no hay advertencia.
Y los que esperaron
no celebrarán.
Simplemente se moverán de manera diferente.
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