En el mercado de criptomonedas actual, el airdrop se ha convertido prácticamente en un estándar para atraer nuevos usuarios. La fuerza del airdrop del ecosistema Plasma es realmente considerable, y muchos inversores minoristas pueden sentirlo. Una vez completadas las tareas, los tokens llegan, y a corto plazo es un incentivo tangible que ha logrado atraer a muchas personas al ecosistema. Pero el problema es, una vez que las personas entran, ¿realmente se queda en el ecosistema?
Muchas personas participan en el airdrop, no con la intención de usarlo a largo plazo, sino por la expectativa de ganancias en ese momento. Una vez que tienen el token, la primera reacción no es experimentar con la aplicación, sino ver el precio y calcular cuánto pueden vender. Esto no es un problema del usuario, sino el resultado de la falta de atractivo del ecosistema actual. Si en la cadena faltan escenarios de uso de alta frecuencia y reales, el airdrop puede convertirse fácilmente en una transacción de tráfico única.
Desde la perspectiva de los minoristas, el airdrop puede mejorar la buena voluntad, pero no puede reemplazar el valor intrínseco del ecosistema. Con pocas aplicaciones, una experiencia promedio y una baja frecuencia de interacción, estos problemas no desaparecerán simplemente porque se realicen unos pocos airdrops más. Por el contrario, si después del airdrop no hay nuevas razones para quedarse, el ecosistema puede parecer aún más desolado.@Plasma
Un punto más realista es que los airdrops a menudo vienen acompañados de presión de venta. Cuando muchos usuarios llegan solo por el airdrop, después de que el token se lanza, inevitablemente enfrentará una venta concentrada, y el rendimiento del precio será difícil de ver bien. En este caso, aunque el airdrop sea 'efectivo', su ayuda a la confianza a largo plazo en el ecosistema es en realidad limitada.
Así que, el airdrop es más como un peldaño, y no una base. Puede atraer atención y tráfico, pero lo que realmente decide si el ecosistema puede avanzar es la calidad de la aplicación y la experiencia del usuario. Si Plasma puede convertir a los usuarios que trae el airdrop en usuarios reales, entonces esta inversión habrá valido la pena; de lo contrario, por mucho que haya airdrops, solo será un alboroto por un tiempo.