
Pues sí, señor… Donald Trump decidió nombrar a Kevin Warsh, que ya fue director de la Reserva Federal, para dirigir el banco central de los Estados Unidos. Si el Senado da su aprobación, él entrará en el lugar de Jerome Powell, que está con el mandato acabando en mayo.
Warsh tiene 55 años y ya ha recorrido mucho en este tren de la economía americana. Hace tiempo, con solo 35 años, se convirtió en el más joven de la historia en sentarse en el consejo del Fed, de 2006 a 2011, justo en la época de la grave crisis que afectó al mundo, en los gobiernos de Bush y Obama.
Este caballero ya trabajó en Morgan Stanley, fue investigador en la Hoover Institution, vinculada a la Universidad de Stanford, y siempre aparece como un nombre fuerte cuando se trata de política económica en EE. UU.
Trump, en el anuncio, no escatimó elogios: dijo que conoce a Warsh desde hace tiempo y que puede ser recordado como uno de los grandes presidentes del Fed, quizás hasta el mejor. “Es el candidato perfecto y nunca decepciona”, escribió el presidente en la red Truth.
Pero la cosa no está tan simple. La nominación aún pasará por una audiencia en el Senado, y hay republicanos, liderados por el senador Thom Tillis, amenazando con bloquear el nombramiento hasta que termine una investigación sobre Powell y unas reformas en la sede del Fed.
Warsh y las monedas digitales
En el mundo de las criptomonedas, Warsh ya ha dado algunas opiniones que llamaron la atención. En 2018, escribió en el Wall Street Journal que el Bitcoin podría ser una “reserva de valor sostenible, como el oro”. Pero también habló sobre la volatilidad y la importancia de seguir los altibajos.
El año pasado, en un evento de la Hoover Institution, dijo que no ve el Bitcoin como una amenaza para el Fed. Por el contrario, cree que puede ser un activo útil para mostrar si las políticas van en la dirección correcta o no. “El Bitcoin$BTC no me preocupa”, dijo él.
Además, ya ha invertido como inversor ángel en proyectos de cripto, como la stablecoin Basis y la gestora Bitwise, donde también actúa como consultor.
La forma “hawkish”
Warsh es conocido como “hawkish”, es decir, de línea dura contra la inflación, defendiendo tasas de interés altas. Pero hay analistas que encuentran curioso que ahora habla de recortes de tasas si el escenario lo pide.
Alex Krüger, economista y trader de cripto, comentó que su historial en el Fed no fue impresionante, pero que da credibilidad cuando un “hawkish” empieza a defender recortes agresivos.
James Thorne, estratega de Wellington-Altus, dijo que Warsh une credibilidad con disciplina y puede apoyar recortes relevantes si la economía lo justifica. Otros analistas, como los de Renaissance Macro, piensan que esta postura más suave puede ser solo temporal, y que Trump puede decepcionarse si espera una caída rápida en las tasas.
Favoritismo en las apuestas
La víspera del anuncio, el mercado de predicción ya estaba señalando a Warsh como favorito. En Polymarket, la posibilidad de que asuma el Fed saltó del 39% al 93% en pocas horas. En Kalshi, llegó al 94%.
Según CNBC, Warsh estaba en una lista final junto con Kevin Hassett, Christopher Waller y Rick Rieder, pero terminó llevándose la mejor parte.