Los días rojos duelen, pero también enseñan.
Cuando el mercado está sangrando, las emociones están expuestas:
❌ impaciencia
❌ exceso de confianza
❌ convicción débil
Los inversores inteligentes no entran en pánico: gestionan el riesgo, aprenden y se adaptan.
A veces, la mejor jugada no es comerciar… es sobrevivir.
¿Cómo estás manejando esta fase del mercado?