Una vez que el desarrollo de la cadena pública ha entrado gradualmente en aguas profundas, el valor de TRON comienza a reflejarse más en el nivel operativo, en lugar de en el nivel narrativo.
Muchos proyectos aún se encuentran en la fase de construcción de conceptos, tratando de explicar lo que podría suceder en el futuro con nuevos términos, mientras que TRON ya ha estado llevando a cabo comportamientos reales en la cadena a largo plazo. Las transferencias de monedas estables, la liquidación y la gestión de fondos, son operaciones que parecen ordinarias, pero requieren una continuidad extremadamente alta de la red. Una vez que hay congestión o costos descontrolados, los usuarios migran rápidamente.
TRON puede retener este tipo de comportamiento a largo plazo, y la razón principal radica en la alta determinación del funcionamiento de su sistema. La estructura de tarifas es estable, el ritmo de confirmación es predecible, lo que permite que los fondos se puedan llamar repetidamente. Con el tiempo, el comportamiento en la cadena pasa de ser una elección a convertirse en un hábito.
Cuando una red se utiliza continuamente como herramienta, su lógica de evaluación de valor también cambia. El enfoque no está en el crecimiento a corto plazo, sino en si el sistema puede operar de manera continua a lo largo del tiempo. TRON se está posicionando gradualmente en esta dimensión temporal.