#plasma $XPL
El juicio central realizado por Plasma es muy claro: si las monedas estables quieren convertirse realmente en la base de los pagos en el mundo real, sus vías de pago subyacentes deben tener un nivel de fiabilidad y confianza de grado bancario.
La velocidad es solo el mínimo umbral. Plasma va más allá, construyendo una privacidad regulada aceptable para las instituciones: las transacciones se mantienen privadas por defecto, sin violar los requisitos regulatorios y de cumplimiento. Para ello, Plasma colabora con proveedores de servicios de cumplimiento AML / KYT como Elliptic, representando a las instituciones en el cumplimiento de trabajos complejos, permitiendo que los bancos y empresas no tengan que construir un sistema de cumplimiento desde cero.
En términos de escalabilidad, Plasma no solo piensa en el rendimiento, sino también en la distribución y la implementación. Autoriza su pila tecnológica de pagos, permitiendo que los socios se conecten directamente a la infraestructura madura, en lugar de reinventar la rueda. Al mismo tiempo, a través de Plasma One — un producto bancario similar basado en Stripe, que soporta tarjetas Visa, USDT puede circular y usarse fuera de la cadena. Para los usuarios comunes, todo esto es casi imperceptible en el ámbito de las criptomonedas: no necesitan entender billeteras, claves privadas, ni siquiera darse cuenta de que están utilizando blockchain.
Esta es precisamente la mentalidad de infraestructura de Plasma: no depende de la especulación, ni persigue la notoriedad, sino que crea una base de pagos de nivel bancario que es silenciosa pero confiable, integrándose naturalmente en el sistema financiero cotidiano.