El 1 de febrero, hora local, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba emitió un comunicado condenando todas las formas de terrorismo y expresando su disposición a colaborar con los Estados Unidos y otros países para mejorar la seguridad regional e internacional. Según Jin10, el comunicado enfatizó la negación de Cuba sobre la presencia o apoyo de cualquier organización terrorista o extremista dentro de sus fronteras. Destacó una política de 'tolerancia cero' hacia la financiación del terrorismo y el lavado de dinero, comprometiéndose a combatir actividades financieras ilegales de acuerdo con los estándares internacionales.
La declaración también propuso reanudar la cooperación técnica con EE. UU. en áreas como la lucha contra el terrorismo, la prevención del blanqueo de capitales, la prevención del tráfico de drogas, la ciberseguridad, la trata de personas y el crimen financiero. Cuba se comprometió a fortalecer su marco legal para apoyar estos esfuerzos.
